Decimoquinto domingo en el Tiempo Ordinario
En el camino espiritual, el amor de Dios nos ha beneficiado con el tiempo. Es hora de crecer, aprender de nuestros errores y asumir la responsabilidad de nuestras acciones.
En el camino espiritual, el amor de Dios nos ha beneficiado con el tiempo. Es hora de crecer, aprender de nuestros errores y asumir la responsabilidad de nuestras acciones.
Las lecturas de hoy plantean una pregunta importante para todas las personas en el camino hacia la salvación. La pregunta es, ¿para quién vivimos?
El salmista declara en el responsorial de hoy: "Señor, en tu gran amor, respóndeme".
Al final de cada misa, se nos da la orden de avanzar.
Hoy celebramos la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, el sacramento de la Eucaristía.
Hoy celebramos la fiesta de la Santísima Trinidad. A lo largo de las Escrituras, desde la antigüedad hasta la actualidad, se nos habla de la existencia de Dios.
Hoy celebramos el Domingo de Pentecostés, el cumpleaños de la iglesia, el cuerpo de Cristo.
Hoy celebramos la Ascensión del Señor al cielo.
Jesús dijo a sus discípulos: "No dejéis que vuestros corazones se inquieten"
En el Evangelio actual, Jesús utiliza la analogía del pastor, que protege y guía a las ovejas hacia pastos verdes y les permite descansar a salvo.